La otra cara oculta del maltrato: maltrato masculino


Hola a todos/as:



Llevaba un tiempo sin aparecer, muchas veces me he sentido tentada de pensar de que quizá haya llegado el momento de finalizar el trayecto de este blog, pues creía que la inspiración para escribir un nuevo artículo no llegaba. Pero he comprendido que si no me siento delante de la pantalla en blanco no podré saber nunca si la he perdido o sólo estaba esperando la oportunidad para manifestarse.



Todo el mundo habla sobre el maltrato femenino, hoy quiero tratar sobre la otra cara de la moneda, el maltrato masculino. Sí, es ese que no sale tanto en los medios de comunicación, ese que condena al silencio y al miedo de ser señalados a muchos hombres. Quiero hacer hincapié en el papel que tienen los medios en este asunto, que es tan vergonzoso como el de sus compañeras. ¿Por qué olvidan el papel que tienen de informar para que la gente se conciencie y callen esos prejuicios en torno a los hombres que son maltratados por sus parejas?. La sociedad debe saber que no son unos calzonazos sino seres humanos atrapados por el miedo, como nos puede pasar a cualquiera de nosotros.



Debemos dejar de lado ese "hembrismo", que es tan perjudicial como el machismo, y abogar por la auténtica igualdad, no la que beneficia a un sexo en perjuicio de otro. Porque creo que si seguimos por este camino daremos paso a resentimientos que hará que demos pasos hacia atrás, en vez de hacia adelante. ¿No hemos reflexionado alguna vez que igual puede causar aumento de la misoginia y aumentar el maltrato a mujeres por eso mismo?. A lo largo de la Historia se han dado ejemplos que nunca es bueno pasar de un extremo a otro, porque siempre hace daño a los que no tiene culpa de nada. En este caso, ¿es que queremos un recrudecimiento de la guerra entre sexos?, yo no.



La ley también tiene su parte en ello. Nadie es incapaz de ver que muchas mujeres aprovechan ese amparo que se las ofrece para levantar falsos testimonios contra sus compañeros o consortes para aprovecharlo en su propio beneficio. No dudando incluso en usar el maltrato psicológico como usando a los hijos de moneda de cambio, poniéndole los peores calificativos en sociedad, condenándolo a ser eternamente señalado con el dedo y tantas cosas que no se verán, si es que no se le pone un remedio pronto. Lo más triste de este hecho es que esa gentuza pone en mal lugar a las mujeres que son maltratadas de verdad y las condenan más que sus propios maltratadores. Por ello en cuestión legislativa habría que revisar eso de que "el hombre siempre es el maltratador" y apoyar socialmente a esos hombres que lo único malo que han hecho ha sido caer en las garras de malas pécoras que no tienen remordimientos ni con lo que están haciendo a sus maridos e hijos, y menos a las mujeres maltratadas.




Aunque nunca debemos olvidar que la última palabra la tenemos nosotros como sociedad, el día que comprendamos que no sólo hay mujeres maltratadas, sino también hombres maltratados, habremos dado un paso más hacia la igualdad. Porque lo que no puede ser es exigir igualdad para unas cosas y para otras la más denigrante discriminación. ¿O acaso no hemos pensado alguna vez como sociedad en apoyar a esos hombres que se ven reducidos a un estado de impotencia y de ser señalados como culpables sin demostrarlo?¿Cómo nos sentiríamos cualquiera de nosotros en esa situación, en la que ya eres juzgado sin pruebas y sólo por el capricho de una persona que sólo busca su beneficio personal?.



Saludos, Leonor.

1 comentarios:

julia dijo...

Leonor qué razón tienes amiga mia.Existen hombres maltratados,pero creo que es a ellos mismos los que le da verguenza confesarlo.¿Porqué me pregunto?.cREO QUE LA SOCIEDAD SIGUE SIENDO COMO ANTAÑO Y UN HOMBRE DEBE SER HOMBRE CON MAYUSCULAS.bESOS AMIGA MIA Y ME ALEGRO DE VISITAR TU BLOG.