Carta abierta a María del Mar Bermúdez, madre de Sandra Palo




Estimada María del Mar Bermúdez, "madre coraje" de Sandra Palo:



Ha pasado una semana desde que otra venenosa puñalada ha vuelto a herir su ya suficientemente sangrado corazón. La aparición de una alimaña pidiendo un falso perdón ha vuelto a herir la sensibilidad de quienes comprendemos el dolor de una madre que ha perdido a su hija de una forma aberrante.



Le escribo esta carta para que sepa que aunque pasen 7 años o los que sean, el recuerdo del macabro crimen de su hija sigue vivo en quienes pedimos Justicia, con mayúsculas. 7 años de lucha incansable, pero de amargas decepciones también por parte de unos politicuchos que no han sabido comprender sus lágrimas de sangre, que no han sabido apreciar su esfuerzo para que hayan unas leyes más justas para todos. Su lucha es digna de admiración para las demás madres que han probado el amargo sabor que produce el perder a un hijo de forma violenta, porque es sobrehumano permanecer vivo mientras que una habitación en la que vivió una persona tan querida permanece vacía y la insoportable soledad que ello conlleva. Gracias a usted, hay gente que comprende que ese dolor se puede convertir en una insaciable sed de Justicia, sin perder la esperanza de que algo pueda cambiar. Mil agradecimientos por hacer entender que la lucha por un hijo siempre vale la pena, aunque veas cien puertas cerradas, siempre hay alguna que se abrirá.



Por supuesto que no debes hacer casos a quienes te califican de "madre espectáculo", deja que sus duros corazones sigan así, porque nunca comprenderán lo que es una verdadera "madre coraje", una madre dispuesta a dejarse hasta sus últimas fuerzas por el descanso de su hija en paz. Quizás tengan hijos o no, pero es triste que se pierdan unas de las emociones más bonitas e intensas, que es la esperanza de hallar justicia para alguien que ha sido engendrado en sus entrañas, carne de su carne y sangre de su sangre.



Para terminar, desde este pequeño blog te animo a seguir luchando por Sandra, seguro que esté donde esté estará derramando lágrimas de felicidad por tener una madre tan excepcional y con tanta valentía como para luchar contra dos temibles enemigos, el tiempo y el olvido. Quiero hacerte saber que mucha gente seguimos recordando a tu hija y te seguiremos apoyando. Por favor, nunca te rindas y sigue dando muestras de ser una verdadera "madre coraje", para así servir de ejemplo a muchas madres que estén desesperadas y sin esperanza. Sigue siendo ese faro que nos guíe hasta ese puerto tan ansiado que es la Justicia.




Saludos, Leonor